Hola, esta es una excelente idea y agradezco su interés por ayudarnos en nuestros programas mentales negativos. Tengo 33 años y mi problema es que tuve un padre alcohólico que creía que para educarme y quererme bien implicaba darme de comer en exceso y ponerme en engorda. Esto me provocó muchos problemas en la escuela y mi domicilio con compañeros, familia, vecinos y hasta desconocidos, ya que siempre me ponían apodos, me discriminaban, me ofendían, etc. Todos estos actos me marcaron ya que siento que el estar obeso, o con sobrepeso, implica ser sujeto de lo mismo (apodos, burlas, etc).
Además de que cuando se me pedía (ordenaba) que hiciera algo, en donde se implicaba ser ágil para hacerlo, no lo hacía bien por la obesidad, era reprendido y humillado con groserías (todo esto frente a la gente que estuviera en ese instante presente). Ahora cada vez que una figura de autoridad me pide que haga algo o tenga que realizar algún trámite, simplemente tiemblo, tengo miedo de hacerlo mal y que al ver la cara del solicitante, me diga o me recrimine por haberlo hecho mal o no como él me lo pide. Esto me produce una sensación de ser un inútil y un tarado.
Ojalá puedan ayudarme.
Gerardo, Edo. de México. México
Antes que nada, tú debes estar consciente de que no eres tu obesidad ni tus conductas (miedo, inseguridad, etc.) Tú eres tú. Un ser humano con todas sus capacidades (que hay que retomar y trabajar en ellas). Un ser valioso dispuesto al cambio y a mejorar. Tú eres lo que decides ser, hay que trabajar sobre tu seguridad y autoestima. Cada vez que tengas que hacer algo con eficiencia, frota tus manos a que generen calor, endereza tu cuerpo, y dï YO PUEDO, ES FÁCIL Y LO VOY A HACER y respira profundamente. Este simple ejercicio te puede ayudar mucho a tener seguridad y que las cosas salgan bien.
Ahora para trabajar más arduamente en tu seguridad, piensa en algún momento en tu vida en el que te sentiste seguro al hacer algo. Seguramente puedes pensar en algún momento en tu vida en el que manejaste esta capacidad. Cierra tus ojos, respira profundo y trasládate a este momento. Ve lo que está pasando, escucha y siente en el momento en que tu haces uso de tu seguridad. Respira y toca la parte de tu cuerpo donde la sientas. Vuelve a respirar profundo. Toma unos segundos y abre tus ojos. Ahora cada vez que necesites tener seguridad para lograr algo, cierra tus ojos, toca la parte de tu cuerpo donde se encuentra tu seguridad guardada y respira. Ya estás listo para actuar con seguridad cada vez que la necesites. Repite este ejercicio con frecuencia conforme lo vayas necesitando.
Por otro lado pon a tu mente a trabajar sobre tu cuerpo. Crea una imagen tuya ideal (con tu edad y tus posibilidades) visualízala cerrando los ojos y respirando profundo para que la vayas asimilando y dí MI META ES TENER ESTA IMAGEN Y LO PUEDO LOGRAR. Haz esto cada vez que te sientes a comer, al levantarte por las mañanas y al acostarte justo cuando ya te vayas a dormir.
Tu padre alcohólico, tu escuela, y todo lo que pasó, ya son parte del pasado, ahora tú y solo tú tienes las riendas de tu vida. Comenta
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